LIENZOS

A veces pienso que las vidas de las personas se entrelazan misteriosamente unas con otras, que somos parte de un entretejido multicolor, de un inmenso lienzo que lo teje el Señor de la Vida.
Y que solo lo podremos apreciar en su totalidad cuando nuestro hilo sea cortado por que acabó la puntada que estaba destinada a embellecer ese tejido y se nos muestre en su magnífica amplitud en nuestro celeste hogar.
Me imagino miles de telares, miles de tejidos, compitiendo en hermosura, compitiendo en belleza, pero también en significados de historias.
Me imagino muchas veces que aunque existan nudos en ese tejido o se observe que un color con el otro no combinan, solo el Gran Tejedor sabe darle sentido a ese telar, a ese magnífico tejido.
Hoy podía intuir que mi hebra es tan pequeña, tan pálida, pero que es esencial para armar ese paisaje hermoso que se entreteje.
Hay hebras hermosísimas, mucho más coloridas, mucho más fuertes, y que le dan fuerza y más significado a esa historia contada puntada a puntada.
Hoy estaba pensando que quisiera ver terminada esa gran obra pronto, pero luego pienso también que es necesaria mucha paciencia y mucho valor para que mi vida y la de otros que Él me ha dado la oportunidad de entrelazarme en este tejido sea llevada a buen término.
Podré verlo cuándo todo el tejido esté terminado. No cuando acabe mi puntada, no cuando mi hilo se anude, sino cuándo todos los hilos multicolores encajen perfectamente y aunque algunos hilos no sean ocupados por mucho tiempo, el que sea será perfecto para que se muestre la gran belleza del que piensa ese diseño y lo lleva a cabo.
Hoy tuve una inmensa sensación de lo pequeña que puede parecer mi existencia, que soy muy egoísta al pensar que todos los que he conocido, son vidas que no tienen un propósito más allá del que yo pueda interpretar.
Ahora he tenido la visión de saber que cada vida con la que me cruzo tiene un extraordinario significado. Que debo abrir los ojos del alma y desear con todas mis fuerzas poder contemplar algún día ese hermoso lienzo de cual soy parte y don.
Algún día se me mostrará y ya estoy preparada para admirarlo, ya tengo un gran gozo de saber que esta pequeña y pálida hebra ha servido para embellecer una  obra de Dios.


Lis.

Comentarios